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jueves, 29 de noviembre de 2012

"Abre Los Ojos"

Los fragmentos de "Abre los Ojos" una canción de los Papashanty. Muy real esta letra, deberia de sonar en todos lados.

Muchos callan cuando tienen que comunicarse,
pero hablan justo cuando tienen que callarse,
fanfarrones, basta ya de competir, colaboren
para buscarle solución al porvenir, directo
al grano, pa'colaborar tenemos que tender la
mano, pero no olvidemos nunca que somos
hermanos sin diferencias ni comparación
de acciones, mucho menos posiciones,
lamentablemente son muchos los que no
abren los ojos a la realidad podrida
que invadió a la vida, en esta acción
perdida, que solo va hacia arriba poniendo
a todo el mundo en una lucha defensiva, y
sin motivo alguno hay muchos que ya prefirieron
quedarse bajo en hoyo en el que se metieron,
diciendo solo mentiras evidentes, ojo por ojo
y diente por diente, así que calla deja la
mentira porque vas a pasar raya, y si te
descubren ya no vas a dar la talla, eres el
recuerdo de una falsa careta, siendo un chiste
te salió una morisqueta, mira necio, deja de
tirártela de muchachito recio, si no rectificas
todos sentirán desprecio, ponte serio, quítate
el disfraz y representa con criterio 


 
Muchos piensan que dar temor y hasta pavor,
cuando inventan que su labor es producir terror,
comprendan, no es necesario alzar la voz,
para que nos respeten no hace falta ser feroz,
hablando claro y neto yo no vengo de un gueto,
tampoco soy malandro pero si soy hombre serio,
represento a la Francisco de Miranda y a los
Ruices, donde a mi me crecieron las raices,
con originalidad y personalidad, no tengo que
andar mandando nunca letras de maldad,
me afinco en la conciencia con suma insistencia,
hasta que se acabe la estúpida competencia,
fantasma, deja ya de estar hablando solamente
de armas, no te das cuenta que en verdad a
nadie alarmas, mmm, cambia ya tu tema, el
mundo esta que queda y tu te enfrascas en tu
esquema, con tus líricas mediocres que no
tienen mensajes y tipos que se sientes
importantes personajes, BLAH!, puro montaje,
eso es puro vendaje, no es más que una mentira
para adornar el paisaje y sin motivo alguno
hay muchos que ya prefirieron quedarse bajo
el hoyo en el que se metieron, ponte serio,
quítate el disfraz y representa con criterio.


De esto quería hablar hoy y no tuve que decir nada, solo cantar.

 

martes, 13 de noviembre de 2012

En mi cerebro

Estoy en silencio para no hablar
me gusta perderme en mi cerebro
suele ser divertido.

Estoy en silencio porque no quiero escuchar
en mi cabeza toco buena música y hasta se cantar

No tengo ganas

Hoy no como
no duermo

no tengo ganas
muero de flojera
es en serio

¿vitaminas?

Un café
un helado
una hamburguesa

¿dañino todo?

pepino
yogurt
cereales

¿aburrido todo?

 te cambio mi flojera por una vista paronamica al mar desde la montaña
 tres días de bronceado bajo una palmera

Hoy no tengo ganas de nada
puede ser la falta de azucar en la sangre o de café

puede que pase de moda y nome entere
caduque 



lunes, 23 de abril de 2012

Las Flores del Mal, Charles Baudelaire

Charles Baudelaire, Francés. 


Las Flores del Mal.

I
LA DESTRUCCION

El demonio se agita a mi lado sin cesar;
flota a mi alrededor cual aire impalpable;
lo respiro, siento como quema mi pulmón
y lo llena de un deseo eterno y culpable.

A veces toma, conocedor de mi amor al arte,
la forma de la más seductora mujer,
y bajo especiales pretextos hipócritas
acostumbra mi gusto a nefandos placeres.

Así me conduce, lejos de la mirada de Dios,
jadeante y destrozado de fatiga, al centro
de las llanuras del hastío, profundas y desiertas,

y lanza a mis ojos, llenos de confusión,
sucias vestiduras, heridas abiertas,
¡y el aderezo sangriento de la destrucción!

II

UNA MARTIR

Dibujo de un maestro desconocido

En medio de frascos, telas sedosas,
y muebles voluptuosos,
de mármoles, pinturas, ropas perfumadas,
que arrastran los pliegues suntuosos,

en una alcoba tibia como en un invernadero,
donde el aire es peligroso y fatal,
dónde lánguidas flores en sus ataúdes de cristal
exhalan su suspiro postrero,

un cadáver sin cabeza derrama, como un río,
en la almohada empapada,
una sangre roja y viva, que la tela bebe
con la misma avidez que un prado.

Parecida a las tétricas visiones que engendra la oscuridad
y que nos encadenan los ojos,
la cabeza, con la masa de su crin sombreada,
y de sus joyas preciosas,
en la mesilla de noche, como una planta acuática,
reposa, y, vacía de pensamientos,
una mirada vaga y blanca como el crepúsculo
escapa de sus ojos extraviados.

En el lecho, el tronco desnudo, sin pudor,
en el más completo abandono, muestra
el secreto esplendor y la belleza fatal
que la naturaleza le donó.

Una media rosada, adornada con hilo de oro, en la pierna
ha quedado cual recuerdo.
La liga, al igual que un ojo secreto que llamea,
lanza una mirada diamantina.

El singular aspecto de esta soledad
y de un gran retrato voluptuoso,
de ojos provocativos como su actitud
revela un amor tenebroso,

una culpable alegría y fiestas extrañas,
llenas de besos infernales,
que regocijarán a los ángeles malos
nadando entre cortinas y chales.

Sin embargo, al ver la esbeltez elegante
del hombro y su trazo quebrado,
la cadera levemente afilada, y la cintura ágil
lo mismo que un reptil irritado, se advierte
que ella es joven aún. -Su alma exasperada
y sus sentidos mordidos por el tedio,
¿se habían entregado a la jauría enfurecida
de deseos errantes y perdidos?


El hombre vengativo al que no pudiste, viviendo,
a pesar de tanto amor, aplacar,
¿sació en tu carne, inerte y complaciente,
toda la inmensidad de su deseo?


¡Responde, cádaver impuro! ¿Por tus rígidas trenzas
te levantó con brazo febril?
Dime, cabeza horrible, ¿en tus fríos dientes
hay aún sus últimos adioses?


-Lejos del mundo burlón, lejos de la multitud impura,
lejos del magistrado curioso,
duerme en paz, duerme en paz, extraña criatura,
en tu sepulcro misterioso;
tu esposo corre el mundo, y tu forma inmortal
vela junto a él cuando duerme;
lo mismo que tú sin duda te será fiel
y constante hasta la muerte.


III

MUJERES CONDENADAS

Como un rebaño pensativo sobre la arena acostadas,
entornan los ojos hacia el horizonte marino,
y sus pies que se buscan y sus manos enlazadas
tienen dulces languideces, amargos escalofríos.

Unas, corazones que aman las largas confidencias,
en el corazón de los bosques y junto a los arroyos,
deletrean el amor de las tímidas infancias
y marcan en el tronco los jóvenes arbolillos;

otras, como hermanas, andan lentas, graves,
a través de las rocas llenas de apariciones,
donde san Antonio vio surgir como lavas,
desnudo el seno, a sus purpúreas tentaciones.

Las hay que a la lumbre de resinas goteantes,
en el hueco mudo de los viejos antros paganos,
te llaman en socorro de sus fiebres aullantes,
¡oh Baco, adormecedor de viejos remordimientos!

Y otras, cuya garganta gusta de escapularios,
que, ocultando un látigo bajo sus largos vestidos,
mezclan en la noche oscura y los bosques solitarios
espuma del placer y lágrimas de la tortura.

¡Oh vírgenes, oh demonios, oh monstruos, oh mártires!,
grandes espíritus negadores de la realidad,
buscadores de lo infinito, devotos y sátiros,
ora llenos de furor, ora llenos de llanto,

vosotras, a las que en vuestro infierno mi alma os [ha seguido,
pobres hermanas, os amo tanto como os compadezco
por vuestras dolorosas tristezas, vuestra sed no saciada,
y las urnas de amor que llenan vuestro corazón.

IV

LAS DOS BUENAS HERMANAS

La Licencia y la Muerte son dos buenas muchachas,
pródigas de sus besos y ricas en salud;
su flanco siempre virgen y cubierto de hilachas,
con la eterna labor jamás ha dado a luz.

Al poeta siniestro, enemigo del hogar,
favorito del infierno, cortesano sin más,
tumbas y lupanares le muestran tras su vallado
un lecho que el remordimiento no frecuenta jamás.

Y el ataúd y la alcoba con grandes blasfemias
nos ofrecen alternando como buenas hermanas
terribles placeres y horribles deleites.

¿Cuándo quieres enterrarme, Vicio de brazos inmundos?
Muerte, su rival en atractivos, ¿cuándo vendrás
a plantar tus negros cipreses sobre sus mirtos fétidos?

V

LA FUENTE DE SANGRE

A veces siento mi sangre correr en oleadas,
lo mismo que una fuente de rítmicos sollozos;
la oigo correr en largos murmullos,
pero en vano me palpo para encontrar la herida.

A través de la ciudad, como un campo cerrado,
va transformando las piedras en islotes,
saciando la sed de cada criatura,
y coloreando en rojo toda la natura.

A menudo he pedido a estos vinos
aplacar por un solo día el terror que me roe;
el vino torna el mirar más claro y el oído más fino.

He buscado en el amor un sueño de olvido;
pero el amor no es para mí sino un colchón de alfileres,
hecho para dar de beber a esas crueles mujeres.

VI

ALEGORIA

Es hermosa mujer, de buena figura,
que arrastra en el vino su cabellera.
Las garras del amor, los venenos del garito,
todo resbala y se embota en su piel de granito.
Se ríe de la Muerte y desprecia la Lujuria,
y ambas, que todo inmolan a su ferocidad,
han respetado siempre en su juego salvaje,
de ese cuerpo firme y derecho la ruda majestad.

Anda como una diosa y reposa como una sultana;
tiene por el placer una fe mahometana,
y en sus brazos abiertos que llenan sus senos
atrae con la mirada a toda la raza humana.
Ella cree, ella sabe, ¡doncella infecunda!,
necesaria no obstante a la marcha del mundo,
que la belleza del cuerpo es sublime don,
que de toda infamia asegura el perdón.

Ignora el infierno igual que el purgatorio,
y cuando llegue la hora de entrar en la noche negra,
mirará de la Muerte el rostro,
como un recién nacido, sin odio ni remordimiento.

VII

LA BEATRIZ

En terrenos de ceniza, calcinados, sin verdores,
mientras me lamentaba un día a Naturaleza,
y mi pensamiento vagaba al azar,
sintiendo en mi corazón clavarse el puñal,
vi, en pleno mediodía, descender sobre mi cabeza
una oscura nube grande y tempestuosa,
que llevaba un rebaño de viciosos demonios,
parecidos a enanos crueles y curiosos.

Pusiéronse a contemplarme fríamente
y, como hablando de algún loco que pasa,
les oía reír y murmurar entre sí,
y cambiar más de un guiño y más de un ademán.

«Contemplemos a gusto esta caricatura,
esta sombra de Hamlet que imita su gesto,
la mirada indecisa y los cabellos al viento,
¿no da pena ver a ese vividor,
ese vago, ese histrión sin teatro, ese gracioso,
que porque sabe representar con arte su papel,
quiere interesar con sus cantos de dolor
a las águilas, grillos, arroyos y flores,
e incluso a nosotros, autores de estas viejas rimas,
y recitarnos a gritos sus públicas parrafadas? »

Hubiera podido (mi orgullo, alto como el monte,
domina la nube y el clamor de los demonios)
volver simplemente mi cabeza serena,
si no hubiese entre su tropa obscena,
¡crimen que no hizo tambalear al sol!,
la reina de mi corazón, de mirada sin igual,
que se reía con ellos de mi sombría tristeza
y les hacía, a veces, alguna sucia caricia.

VIII

UN VIAJE A CYTEREA

Mi corazón, como un pájaro, revoloteaba feliz,
y volaba libremente alrededor de las cuerdas;
el navío corría bajo un cielo sin nubes,
como ángel embriagado de un sol radiante.

¿Qué isla es ésta tan negra y triste?- Es Cyterea,
nos dicen, un país famoso en las canciones,
Eldorado trivial de todos los solterones.
Mirad, después de todo es una pobre tierra.

-¡Isla de dulces secretos y de fiestas del corazón!
De la antigua Venus el soberbio fantasma,
más allá de tus mares flota como un aroma,
y llena los espíritus de amor y languidez.

Bella isla de verdes mirtos, llena de capullos en flor,
siempre venerada por todas las naciones,
donde los suspiros de amantes corazones
avanzan como el incienso por jardines de rosas

o el eterno arrullo de la paloma torcaz.
-Cyterea no era más que una tierra pobre,
un desierto rocoso turbado por gritos feroces.
¡Sin embargo, presentía yo allí algo singular!

Aquello no era un templo de sombras selváticas,
donde la joven sacerdotisa, eterna enamorada de las flores,
iba, el cuerpo ardiente por calores secretos,
entreabriendo sus ropas a las brisas ligeras;

pero, he aquí que rozando la costa el bauprés,
al asustar los pajáros con nuestras velas blancas,
pudimos ver que era un patíbulo de tres zancas,
destacado en el cielo, negro como un ciprés.

Las aves rapaces, posadas en su cumbre,
destrozaban con furia a un ahorcado ya podrido:
cada una hundía, como un clavo, su impuro pico
en los rincones sangrientos de aquella podredumbre.


Eran los ojos agujeros, y del vientre desfondado
los gruesos intestinos caían sobre los muslos;
y sus verdugos, ahítos de espantosas delicias,
a picotazos lo habían castrado por completo.


Bajo los pies, una manada de celosos cuadrúpedos
levantado el hocico, merodeaba;
una bestia más grande se agitaba en el centro,
como un verdugo rodeado de auxiliares.


¡Oh habitante de Cyterea, de un cielo tan hermoso,
silenciosamente sufrías estos insultos
en una expiación de tus infames cultos,
y los pecados que te impidieron el descanso eterno!


¡Ridículo ahorcado, tus dolores son los míos!
Yo sentí, a la vista de tus miembros flotantes,
como un vómito subir hasta mis dientes
el largo río de hiel de mis antiguos dolores.


Ante ti, pobre diablo, tan caro de recordar,
sentí todos los picos y todos los mordiscos
de los cuervos fieros y de las panteras negras,
que antaño tanto gozaban en machacar mi carne.

El cielo estaba embrujado, la mar en calma;
para mí todo era negro y sangriento para siempre,
¡ay!, y tenía, como en un espeso sudario,
el corazón amortajado en esta alegoría.

En tu isla, oh Venus, no encontré en mi viaje
más que un patíbulo simbólico donde colgaba mi imagen...
-¡Oh Señor!  Dame la fuerza y el coraje
¡de contemplar mi cuerpo y mi alma sin asco!


IX EL AMOR Y EL CRANEO Viñeta antigua El amor está sentado en el cráneo de la Humanidad, y desde este trono, el profano de risa desvergonzada, sopla alegremente redondas pompas que suben en el aire, como para alcanzar los mundos en el corazón del éter. El globo luminoso y frágil toma un gran impulso, estalla y exhala su alma delicada, como un sueño de oro. Y oigo el cráneo a cada burbuja rogar y gemir: -Este juego feroz y ridículo, ¿cuándo acabará? Pues lo que tu boca cruel esparce en el aire, monstruo asesino, es mi cerebro,
¡mi sangre y mi carne!

jueves, 23 de febrero de 2012

Carta para usted poeta, IV

Hola poeta.

Seguimos en esta extraña manía de que tu me enamoras con tus libros y yo intento que algún día tu respondas una de mis cartas.
 Me propusieron matrimonio, el hombre de ojos claros de quien te hablo, me da un poco de miedo, siempre he querido ser libre, sin ataduras, por algo me mude tan lejos de mi familia; yo sigo creyendo que algún día vas hacer algo, aparecerás y me llevaras contigo, pero me he quedado en el mismo mecedor durante días y nada ocurre.

He tomado la decisión de volver a mudarme, o quizás hasta casarme, confieso que te escribo con rabia, rabia que me da no saber de ti y seguir en esta idea descabellada de que tu eres el hombre para mi y yo seré algún día tu musa, eso no sucederá, yo lo sé. 
Te escribo esta carta para anunciarte mis planes, quizás jamas vuelva a escribirte, hace unos días conocí a un pariente cercano tuyo y el me comento que sí lees mis cartas, que te gustan, ademas, pero ahora yo me pregunto ¿porque jamas las respondes?,¿no hay tiempo para mi? , pienso tantas cosas sobre ti buenas y ahora malas.


Poeta,  yo me he enamorado de usted, de su voz en la radio, de sus ojos en las fotografías, de sus versos, y sueño con sus besos, este amor platónico esta quemando mis adentros, y quisiera yo que un hombre como usted posara sus ojos en mi, pero como poder lograrlo si esta distancia es tan grande, si usted tiene una novia, y yo un hombre que pretende sea yo su esposa, poeta ojala viera mis ojos llenarse de lagrimas al saber que usted escribe para ella sus mejores poesías, que es a ella a quien usted siempre ha regalado su admiración, y a mi la nada, la soledad, la tristeza de no poder ser la mujer que complemente su corazón, seguramente usted pensara que estoy loca, y la verdad es que estoy enamorada y esa es una locura que afecta a muchos.


¿Cuando me enamore así de usted?, en que momento yo deje de vivir para leer, soñando ser la inspiración de un verso, soñando que usted me vea como la ve a ella, puras mentiras que le he dado a mi corazón, diciéndole que usted pronto  lo hará, que pronto usted se dará cuenta de lo mucho que duele que niegue en publico su amor por ella, cuando se le nota que mientras ella habla usted la ama y yo sentada del otro lado ignorada, sufriendo un amor que no me corresponde con toda pureza, porque nisiquiera existe.

Soy ahorita una mujer llena de rabia, y tristeza, sepa usted poeta que lo amo, admiro y respeto.. que si algún día usted pudiese escapar conmigo yo estaré esperando, porque lo amo mas allá de las constelaciones.





miércoles, 25 de enero de 2012

Carta para usted poeta III

Hola poeta...

Espero este muy bien, llevo mas de un mes sin escribirle, he estado pendiente de hacerlo pero he tenido muchos contratiempos para llamarlo de alguna manera, por las navidades mi familia se vino a mi casa, y jamas estuve un segundo sola para escribirle de mi.

Aun así siempre antes de dormir paso por las paginas de su libro para soñar con el amor y el sexo que usted cuenta en el, he pensado mucho en usted ¿sera sana esta relación platónica que llevo con las cartas?, porque usted jamas responde así que es una relación de cartas y escritora, usted no existe...
Hay un hombre nuevo que viene a visitarme casi todos los días, me invita a tomar café y me hace reír, es fascinante hablar con el y ver sus grandes ojos verdes, siento que me pierdo observándolo, y debo confesarle que me he enredado con el bajo las sabanas; aun así poeta usted sigue siendo el mas apasionado deseo, algo inalcanzable, que necesito...

Supe que tiene usted una nueva aventura con una modelo española, muy guapa y alta ella; pero en esa foto del periódico se veía usted tan poco enamorado, que hasta me reí; debería armarme de valor y correr a ciudad y plantarme frente a usted si no le gusto no pierdo nada, pero si le gusto ganaría todo.

Mi madre insistente en el tema de casarme y hacer  familia, fueron 29 días repitiéndome lo mismo a diario, y yo no se que tan bueno sea eso de amarrarme a la pata de una cama y ser ama de casa, yo vivo sola y me gusta mi soledad, solo con usted la compartiría, mas algunas veces creo que lo mandarria a dormir fuera para poder necesitarlo después. Sueño con un hombre que no me joda, sin mentiras ni infidelidades que me haga bajo las sabanas todo lo que desee y me haga llorar de pasión, pero solo quiero felicidad poeta, sin condiciones.

El de ojos verdes es un buen compañero, viene y yo voy cuando nos necesitamos, hablamos, nos reímos y le digo mis deseos con miradas, pero me faltan ganas de querer tenerlo siempre, al contrario de con usted que no lo conozco y quiero atarlo a la pata de mi cama.

En fin poeta suceden muchas cosas de esta lado del mundo, ahora usted tiene novia y yo me siento acompañada, pero lo pienso día y noche, ¿ dígame usted que hacemos?, usted me esta buscando y yo ya lo encontré pero no se donde buscarlo. 



Que este muy bien y siga así de guapo.. 

jueves, 12 de enero de 2012

Drexler y el amor son la misma cosa

No soy una cantante
tampoco nunca quise serlo
no se tocar guitarra
me interesó una vez
pero me pareció muy bohemio

La medicina poco me importo
hay que tener mucha paciencia
dejar de vivir
amarrarse a la profesión


La música siempre me inspiró
me lleno de calma
me hizo llorar mis mas grandes sufrimientos
las alegres las disfrutaba
las bailaba y taconeaba


Un día te descubrí
abrí los ojos
me sorprendí
era la voz
la letra
el poema
el verso

Te conocí en el 1999
escribía tus versos en los cuadernos,
era una niña
que iba a saber yo de:
"Princesa bacana,
sexo, marihuana y milogón".

Después la "causa y el efecto"
me presentaron a un "pianista de Varsobia"
me enamore por primera vez
y estaban tus letras susurandome el oído
descubrí el "deseo"
y me decía que era casi mujer y que "todo se transforma"
se volvió el amor un "eco"

"La vida es mas compleja de lo que parece"
después del primer amor todos pensamos eso
fuiste el indicado para decírmelo

Empezaba yo a ver "flores en el mar"
y realmente después de tanto nadar "una canción me trajo hasta aquí"
con el corazón mandando "tres millones de latidos" hace un año me volví a enamorar
y le di un "toque de queda" y me lo quede para mi.


Para mi amor y Drexler que son la misma cosa.






martes, 1 de noviembre de 2011

Su falsa poesía

¿Que pensaste? ¿Que jamás lo sabría?

Ella se disfraza de poesía, para no hacerte la comida
Hace un verso que cree que no comprendo para sacarme las tripas
Juega a ser mejor que yo, mas adinerada, más sabia, mas fina
Pero le queda patético el teatro de amarte, ¿a que juega ella?

Juegas y yo juego mejor que tu
El sexto sentido no me falla
Disparo al blanco y ella y sus gestos confirman mis intuiciones


No tu, siempre tan bueno, amoroso, apasionado y salvaje
Nada que ver con ella y su falsa poesía

No comparto lo que es mío
Seré egoísta y un tanto caprichosa esta vez
No me place que juegues a ser la buena y pintarme como mala
Aquí la buena soy yo, la valiente soy yo
Tú no te atreviste, retírate,
Ya tú perdiste



Tan falsa ella, tan falsa su poesía, que cree ella que jamás la entendería …


viernes, 3 de diciembre de 2010

Convertiste todo en Mierda

Tus palabras fueron mierda
Detrás de un buen escote y unas buenas tetas,
Fuiste míerda porque eso quisiste ser,
Porque es más fácil mentir que querer.

Tus palabras fueron mierda,
Aquella tarde llena de tristeza
Cuando me ignorabas
Y tus ojos en ella clavabas

Tus palabras fueron mierda,
Porque elegiste a la descarada
Y no a la princesa.

Tus palabras fueron mierda
Porque en basura convertiste
Mi admiración a tu supuesta nobleza.

Si sabias que eras mierda
¿Porque de honestidad te disfrazabas?

Mierda con mierda encaja,
Mierda con mierda acaba.

Si preferiste la locura
Antes que el amor,
La cordura te demostrara
Algun dia tu error.

Tus palabras fueron mierda,
Mi cuerpo te deseaba,
Hasta que en otra acababas.


En pasado convertiste esta mierda.