domingo, 11 de julio de 2010

Maldito Reloj


Las últimas semanas, han sido semanas de propuestas, semanas de sueños y aventuras... Días de si y noches de no... Horas de tal vez, minutos de ya paso... y los segundos colgados en ese viejo reloj.
Les cuento que ya estoy cansada de ese viejo reloj, de ese color beige envejecido y esas agujas oxidadas que rechinan cuando se mueven para marcar los segundos, estoy cansada de que siempre me de la misma hora, de levantarme y ver la misma hora, de regresar a casa justo en mismo instante del día anterior, exhausta de cerrar los ojos justamente en ese mismo minuto nocturno donde el cansancio vence mi cuerpo....
Estoy cansada de ese maldito reloj que parece burlarse de mis días, se ríe a carcajadas de mis días monótonos de trabajo, el me mira todos los días y se duerme observándome.
Hoy me levante más temprano y burle sus minutos, desayune me alise el cabello y me mire al espejo, observe que ese día me veía  más calmada, mis ojos no tenían ojeras, mi piel tenia un brillo especial, entrecerré los ojos y hay estaba en el reflejo del espejo el maldito reloj, le di la espalda al espejo y observe frente a frente el objeto que burlaba mis aventuras, sonreí, con esa sonrisa de quien planea volverse un asesino en serie, coloque música baile y prepare una caja de cartón, me vestí del negro mas profundo, zapatos de tacón alto y baje el maldito reloj, lo tome en mis manos, sople el polvo que se había apoderado de el durante los días, y lo guarde en la caja...
Tome mi bolso y camine con la caja en mano hasta la orilla de aquel río, saque el reloj y empecé a desarmarlo, pieza por pieza hasta que quedara tan desnudo como el me miro tantas veces, ya no era un reloj, eran un montón de piezas dispersas, las tome y las enterré en la tierra húmeda.... Me vestí de luto para enterrar la mujer en la que me estaba convirtiendo por hacerle caso al tiempo.
Regrese a casa y colgué en el lugar el reloj, el cuadro del paisaje de mi próximo destino.
 Ya no tenia reloj, viajaba en mis minutos y en mis horas, hacia con mis segundos lo que quisiese, sin que el me dijera que se hacia tarde o temprano, estaba sonriendo feliz de soñar llegar tarde o temprano por no saber la razón del tiempo, estaba feliz de ser nueva y libre...
Fui masoquista todo este tiempo permitiendo que ese reloj me diera el tiempo que no debía de importarme...
Me deshice de las barreras del tiempo, ahora hay un nuevo destino, una  nueva mujer.... Mis segundos los marco yo, donde quiera tenerlos...
Deshazte de eso que detiene tus deseos...

2 comentarios:

Christian Pacheco dijo...

Bravoooooooooooo!!! excelente mi chiquita bella!!

hay veces q el maldito tiempo maneja nuestras vidas y nos vuelve esclavos de las modas, la monotonia, de una vida vacia!! por eso hay q aprender a manejar nuestras vidas a nuestro antojo para no permitir q el reloj como cual dictador del tiempo se burle de nosotros y nos convierta en uno mas de sus subditos estupidizados q no hacen mas q seguir al pie de la letra sus designios!!

BIEN POR HABERTE DESESCHO DEL MALDITO RELOJ!! TE AMO MI TARU BELLA!! Christian pacheco

Aruska Hernández dijo...

Gracias por leerme Chris! un abraso para ti! Benciones de Dios para ti